Utilizamos cookies para comprender de qué manera utiliza nuestro sitio y para mejorar su experiencia. Esto incluye personalizar el contenido y la publicidad. Para más información, Haga clic. Si continua usando nuestro sitio, consideraremos que acepta que utilicemos cookies. Política de cookies.

Sugieren un criterio sensato para las TC en los pacientes con cálculos renales

Por el equipo editorial de Medimaging en español
Actualizado el 04 Sep 2019
Un estudio nuevo informa que los pacientes con enfermedad de cálculos renales activos están expuestos a aproximadamente 10 veces más radiación por las tomografías computarizadas (TC) anual que aquellos sin cálculos renales.

Investigadores de la Universidad de Washington (UW; Seattle, EUA) realizaron un estudio para examinar las tendencias en el uso de TC y determinar la exposición a la radiación entre los formadores de cálculos renales, según la base de datos de reclamos de seguros nacionales de MarketScan. El estudio incluyó a 327.516 pacientes con cálculos activos, 175.228 pacientes con cálculos inactivos y 502.744 controles. Se realizó un seguimiento de la utilización de la TC durante tres años para cada grupo, y se estimó la exposición a la radiación anual, relacionada con la TC, utilizando valores de dosis publicados previamente.

Imagen: Un estudio nuevo sugiere que a las personas que padecen cálculos renales les realizan demasiadas TC (Fotografía cortesía de Getty Images).
Imagen: Un estudio nuevo sugiere que a las personas que padecen cálculos renales les realizan demasiadas TC (Fotografía cortesía de Getty Images).

Los resultados revelaron que, en promedio, a los pacientes con cálculos activos les practicaron casi diez veces más TC que los controles a los tres años y más imágenes agudas. En general, el 25% de los pacientes quirúrgicos y el 15% de los pacientes no quirúrgicos, respectivamente, recibieron más de tres TC en tres años, asociado con el género femenino. Para los pacientes no quirúrgicos, esto también se asoció con la edad, la residencia en las regiones Norte-Central o Sur, e inversamente asociado con la residencia metropolitana. Se estimó que más del 10% de los pacientes con cálculos activos recibían más de 20 mSv (el límite ocupacional anual sugerido por la Comisión Internacional de Protección Radiológica).

Entre los factores que pueden haber contribuido a las tasas de utilización de TC significativamente mayores para pacientes con enfermedad de cálculos activos está la persistencia de cálculos renales recurrentes, lo que hace que los médicos tengan más probabilidades de ordenar exámenes de TC repetidos para ellos. En segundo lugar, la mayoría de los médicos de emergencias continúan ofreciendo la TC como la prueba inicial para pacientes con cálculos renales con cólico renal. Como resultado, a muchos pacientes con enfermedad de cálculos activos que acuden al departamento de emergencias por dolor causado por el mismo cálculo a menudo les practican múltiples tomografías computarizadas por duplicado. El estudio fue publicado el 9 de agosto de 2019 en la revista Urology.

“A pesar del debate sobre los riesgos de la radiación relacionada con la TC, la utilización general de la TC sigue siendo alta entre los pacientes con enfermedad de cálculos activos”, concluyeron la autora principal, Jessica Dai, MD, y sus colegas del departamento de urología. “Durante tres años de seguimiento, estos pacientes recibieron significativamente más exámenes de TC que aquellos con enfermedad de cálculos inactivos y los controles. Esto tiene implicaciones en la exposición acumulativa a la radiación con el tiempo”.

Los cálculos renales a menudo no son más grandes que un grano de arroz, sin embargo, algunos pueden crecer hasta un diámetro de varios centímetros, causando el bloqueo de los uréteres. Si no se pueden disolver químicamente, el cálculo renal se trata con terapia de ondas de choque extracorpóreas o modalidades endoscópicas mínimamente invasivas. Muchos de estos pacientes sufren de recurrencia de la enfermedad y necesitan retratamiento, pero la formación de nuevos cálculos se podría reducir adaptando los hábitos alimenticios o mediante el uso de estrategias de medicación particulares, según la composición del cálculo.

Enlace relacionado:
Universidad de Washington


Últimas Radiografía noticias