Recomiendan ultrasonido en personas asintomáticas para tratar enfermedades vasculares

Por el equipo editorial de MedImaging en español
Actualizado el 18 Sep 2014

Los datos presentados en un reciente congreso internacional de angiología destacaron los beneficios de la ecografía para la identificación de los signos incipientes de la enfermedad vascular en individuos asintomáticos, que pueden ser considerados de otro modo con riesgo bajo o moderado, lo cual podría reducir a la mitad la incidencia de accidentes cerebrovasculares y ataques cardíacos.

Esta investigación ha demostrado que una de cada tres personas que desarrollan infarto del miocardio (IM) no presentará ninguno de los factores de riesgo tradicionales y que el 80% de los accidentes cerebrovasculares se presentan sin ninguna advertencia en pacientes asintomáticos.

Los signos iniciales de la enfermedad vascular, como las placas ateroscleróticas o el estrechamiento de las arterias son indicadores de riesgo y pueden detectarse fácilmente mediante ecografía. La investigación y los análisis presentados ante la UIA por varios especialistas cardiovasculares líderes, muestran que identificar lo antes posible a los pacientes asintomáticos en riesgo y tratarlos para lograr una modificación del factor de riesgo agresivo, puede reducir notablemente la morbilidad y la mortalidad por infarto de miocardio y accidente cerebrovascular en un 50%.

La investigación presentada en el 26º Congreso Mundial de la Unión Internacional de Angiología (UIA), realizado en agosto de 2014, en Sídney (NSW, Australia) también reveló que una proporción significativa de la población puede presentar signos tempranos de la enfermedad vascular. Los resultados del estudio se presentaron a partir de un estudio de detección primaria efectuado en Australia y mostraron que la prevalencia general de la enfermedad significativa de los vasos carotideos fue del 1,7% y la prevalencia del aneurisma de la aorta abdominal (AAA; en donde la dilatación de la arteria es > 3 cm) fue del 2% y que algunos tienen un aneurisma de gran tamaño (> 5 cm), potencialmente mortal, que conlleva un riesgo de más del 20% de ruptura en los próximos 12 meses. Esa prevalencia del 2% supera el umbral del 1% que suele utilizarse como una guía para proporcionar una detección rentable en la población general y permite apoyar el uso ilimitado de ecografías para detectar el AAA y otras enfermedades cardiovasculares.

Los datos también fueron presentados en una reunión de un estudio epidemiológico realizado por la Universidad Imperial de Londres (Reino Unido) y la Detección de la Línea de la Vida del Reino Unido (Londres) donde se estudiaban los factores demográficos y de riesgo de 2.419 pacientes a quienes se detectó AAA por ecografía. Se demostró que la enfermedad de la arteria carótida, la historia de IM, la diabetes, la hiperlipidemia, el tabaquismo y los antecedentes familiares son factores de riesgo independientes para el AAA en los hombres.

Un porcentaje significativo de los casos de AAA se encontró en hombres menores de 65 años. Esto sugiere limitaciones en las recomendaciones actuales de detección primaria, según las cuales se invita a los hombres mayores de 65 años del Reino Unido para la detección sistemática realizada por el Servicio Nacional de Salud del Reino Unido (NHS). Utilizando el umbral del 1% o más para que la detección sea rentable, todas las mujeres mayores de 80 años y las mujeres entre 70 y 79 años de edad que tienen dos o más factores de riesgo se beneficiarían de ser invitadas para efectuarles ese cribado (prevalencia de 0,98% a 1,25%).

“La enfermedad arterial aterosclerótica, que conduce a los ataques cardíacos y a los accidentes cerebrovasculares, se desarrolla lenta y silenciosamente durante muchos años antes de que se manifieste como enfermedad”, dijo el profesor Andrew Nicolaides, profesor emérito de cirugía vascular de la Universidad Imperial de Londres. “Su detección, así como su progresión silenciosa se pueden registrar con exactitud mediante ecografías. La presencia de tales depósitos coloca a una persona en alto riesgo, pero la intervención con la modernos tratamientos médicos puede reducir el riesgo de ataques cardíacos y accidentes cerebrovasculares en un 50%”.

Según el Dr. Mohsen Chabok, médico de investigación médica de Detección de la Línea de la Vida del Reino Unido, “Las imágenes arteriales de la circulación periférica por la carótida se pueden utilizar para perfeccionar la estimación del riesgo obtenida con la Puntuación de Riesgos de Framingham. Un diagnóstico más exacto permitirá un tratamiento más específico. Creo que es el momento de considerar seriamente el valor de las ecografías para detectar una enfermedad vascular en pacientes asintomáticos”.

Otros datos claves presentados en la reunión de la UIA mostraron que los pacientes con enfermedad asintomática de la arteria carótida tienen un riesgo 200% mayor de desarrollar una enfermedad renal crónica (ERC). La presión arterial alta, una enfermedad de la arteria carótida, una enfermedad arterial periférica y los antecedentes de accidente cerebrovascular o de enfermedad cardíaca duplican el riesgo de desarrollar una enfermedad renal crónica.

Enlaces relacionados:

Imperial College London

Life Line Screening UK





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