Nuevo enfoque de imagen para mejorar el tratamiento de lesiones de la médula espinal
Actualizado el 29 Nov 2025
La disfunción vascular en la médula espinal contribuye a múltiples afecciones neurológicas, como lesiones traumáticas y mielopatía cervical degenerativa, donde la reducción del flujo sanguíneo puede provocar debilidad progresiva y pérdida sensorial. Sin embargo, la medición precisa de estos cambios sigue siendo un desafío, lo que limita la toma de decisiones clínicas para la atención preventiva y el tratamiento. Las herramientas actuales no captan de manera confiable cómo responden los vasos de la médula espinal a las demandas fisiológicas cambiantes. Ahora, un nuevo método de imagen aborda esta brecha diagnóstica.
Investigadores de la Facultad de Medicina Feinberg de la Universidad Northwestern (Chicago, IL, EUA) han adaptado técnicas de resonancia magnética funcional (fMRI) establecidas, comúnmente utilizadas en la investigación cerebral, y las han perfeccionado para la médula espinal, implementando ajustes técnicos para adaptarlas a su pequeño tamaño y sensibilidad al movimiento. El objetivo era medir la reactividad vascular, es decir, la capacidad de los vasos sanguíneos de la médula espinal para dilatarse en respuesta a estímulos fisiológicos.
Para obtener estas mediciones, los participantes se sometieron a repetidas exploraciones de fMRI mientras contenían brevemente la respiración para elevar los niveles de dióxido de carbono y desencadenar la dilatación de los vasos sanguíneos. Los cambios resultantes en la señal permitieron al equipo mapear la sincronización y la magnitud de las respuestas del flujo sanguíneo en distintas regiones de la médula espinal. Esta adaptación aprovecha la sensibilidad de fMRI a la dinámica vascular en lugar de a la actividad neuronal, ofreciendo una visión directa de la salud circulatoria de la médula espinal.
El estudio, publicado en Scientific Reports, validó el enfoque mediante pruebas controladas de apnea durante sesiones de imágenes. Los mapas generados a partir de las exploraciones revelaron patrones distintivos de reactividad vascular en los segmentos de la médula espinal, con ciertas regiones respondiendo en diferentes momentos. Estas diferencias temporales fueron constantes entre los participantes y podrían reflejar vías circulatorias de las arterias espinales que no se habían registrado previamente.
Los participantes mostraron respuestas vasculares fiables y repetibles, lo que respalda la solidez del método para su uso clínico o de investigación. Los hallazgos también sugieren que la técnica puede detectar alteraciones sutiles en la dilatación vascular que pueden preceder al deterioro estructural o sintomático. En general, los datos confirman que la fMRI puede adaptarse para medir la dinámica del flujo sanguíneo en la médula espinal con una precisión muy superior a la de los enfoques previos.
Esta estrategia de imagen podría guiar las decisiones terapéuticas en lesiones de la médula espinal al revelar si las intervenciones mejoran la función vascular o neuronal. También podría contribuir a la detección temprana de pacientes con mielopatía cervical degenerativa al identificar un suministro vascular deteriorado cerca de las áreas de compresión. Estos conocimientos podrían respaldar intervenciones más tempranas o un seguimiento más estrecho en pacientes en riesgo.
Además del uso clínico, el método crea nuevas oportunidades para mapear la circulación espinal en estados saludables y patológicos, lo que podría informar la planificación quirúrgica o las estrategias de rehabilitación. Los trabajos continuos podrían ampliar la técnica a poblaciones de pacientes más diversas, integrarla con el mapeo de la actividad neuronal o aplicarla al seguimiento longitudinal de enfermedades. Un mayor perfeccionamiento ayudará a determinar su utilidad como herramienta rutinaria en la investigación y el tratamiento de la médula espinal.
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Facultad de Medicina Feinberg de la Universidad Northwestern