Trazador para PET detecta trombos en vasos sanguíneos y cerebro

Por el equipo editorial de MedImaging en español
Actualizado el 28 Jul 2017
Los resultados de un nuevo estudio preclínico muestran que se puede usar un ligando, marcado con flúor 18 (18F),para ubicar los receptores GPIIb/IIIa, y detectar diminutos coágulos sanguíneos durante una exploración de diagnóstico por imágenes.

El trazador de moléculas pequeñas 18F-GP1 muestra una alta afinidad por los receptores GPIIb/IIIa, y se acumula en los sitios donde se forman los coágulos de sangre. La afinidad de unión, del nuevo trazador de tomografía de emisión de positrones (PET), no se vio afectada por la heparina, la aspirina y otros anticoagulantes y se eliminó rápidamente del torrente sanguíneo.

Imagen: Las señales fuertes se detectan en los sitios donde los catéteres insertados tenían superficies rugosas. No se observa casi ninguna otra señal de fondo. Sólo la acumulación en la vesícula biliar se hace visible en la parte inferior de la imagen (Fotografía cortesía de Piramal Imaging).

Los resultados fueron publicados en la edición de julio de 2017 de la revista The Journal of Nuclear Medicine (JNM), por los investigadores de Piramal Imaging (Berlín, Alemania). Los investigadores usaron modelos de mono Cynomolgus, y mostraron cómo la nueva técnica podía detectar pequeños coágulos sanguíneos arteriales y venosos, así como embolias y otros daños endoteliales en el cerebro.

Los investigadores ahora trabajan en un primer estudio en humanos usando 18F-GP1 y han presentado los resultados preliminares y un análisis interino que confirmó los resultados de los datos preclínicos anteriores, en el congreso de la Sociedad Anual de Medicina Nuclear e Imagenología Molecular (SNMMI), en junio de 2017.

El investigador de Piramal Imaging, Andrew W. Stephens, MD, PhD, dijo: “Las técnicas diagnósticas actualmente disponibles para observar trombos [coágulos de sangre] dependen de diferentes modalidades en función del territorio vascular. Sería muy valiosa una modalidad de imagenología única que pudiera visualizar trombos de diversas fuentes en diferentes regiones anatómicas. Aunque los estudios actuales son preliminares, el 18F-GP1 puede proporcionar, no sólo una localización anatómica más exacta, sino también información del riesgo de crecimiento o embolización del coágulo. Esto puede llevar a cambios en la intervención clínica para el paciente individual”.


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